Agua

aguafractal «  Me encanta la lluvia!. […] Nuestros cuerpos son más de 70% de agua. Tú y yo y todos los demás, somos lluvia personificada.

La lluvia es la encarnación de la vida. Infunde agua en nuestros manantiales, ríos y acuíferos. Nos refresca, verdea la tierra, y nutre las plantas que nos alimentan. Limpia el aire, lava las sales de la Tierra, y provoca el canto en los animales.

Sin embargo, la oferta mundial de agua dulce es finita. Menos de la mitad del uno por ciento de toda el agua en la Tierra es dulce y está disponible. El resto es agua de mar, o agua congelada. Nuestro suministro se renueva sólo a través de la precipitación, un don precioso del cielo […] «.

Brad Lancaster – Cosecha de agua de lluvia para tierras áridas y mas allá. Volume 1